Cómo calibrar un monitor con colorímetro (paso a paso, sin perderte)

Calibrar no es “hacer que se vea bonito”. Es hacer que tu monitor sea predecible. Esta guía está pensada para que lo hagas bien a la primera y no acabes con un perfil inútil.

Antes de empezar

Preparación: 10 minutos que cambian el resultado

  • Deja calentar el monitor 20–30 minLos paneles cambian al estabilizarse. Calibrar “en frío” da perfiles raros.
  • Iluminación estableEvita sol directo y cambios fuertes. Si trabajas de noche, calibra de noche.
  • Desactiva “mejoras” del monitorModo dinámico, contraste “inteligente”, ahorro, brillo automático… fuera.
  • Elige un modo base decentesRGB si haces web/uso general. Otros modos solo si sabes por qué.
  • Limpia la pantallaHuellas y polvo alteran la lectura, especialmente en el punto donde va el sensor.
Si dudas del tipo de equipo: para monitores necesitas un colorímetro de color, no un fotómetro de cubetas.

Objetivos

Qué objetivos elegir (lo que de verdad importa)

Calibrar es definir objetivos y que el sistema los cumpla con un perfil. Si eliges objetivos incoherentes, el resultado será mediocre aunque el equipo sea bueno.

Objetivo Recomendación general Cuándo cambiarlo
Espacio sRGB (uso general, web, mayoría de flujos) Si trabajas específicamente con flujos ampliados y sabes gestionarlos.
Punto blanco D65 (6500K) Si tu entorno/cliente exige otro estándar o impresión con cabina controlada.
Gamma 2.2 Solo si un flujo concreto te lo pide (raro hoy).
Brillo Depende del entorno (clave) Si trabajas en sala oscura vs oficina brillante.
Brillo: si lo pones demasiado alto, “todo se ve bien” hasta que imprimes o comparas y aparece el desastre. Si lo pones demasiado bajo, trabajarás incómodo. Ajusta a tu entorno real.

Proceso

Cómo calibrar: pasos prácticos (sin depender de una marca)

  1. Instala el software que acompaña al colorímetro (o uno compatible) y reinicia si lo pide.
  2. Selecciona el monitor correcto si tienes varios conectados.
  3. Define objetivos (punto blanco, gamma, brillo). Usa la tabla anterior como base.
  4. Coloca el colorímetro centrado en la zona indicada por el software (normalmente el centro). Asegúrate de que queda pegado y sin luz colándose por los lados.
  5. Deja que haga las mediciones. No toques brillo/contraste salvo que el software te lo pida.
  6. Guarda el perfil y ponle nombre con fecha (ej: “Monitor1_D65_G2.2_2025-12-17”).
  7. Activa el perfil como perfil por defecto del sistema para ese monitor.
  8. Verifica (si el software lo permite): comprueba desviación y consistencia.
Si tu software ofrece “verificación” o “validación”, hazla siempre. Calibrar sin verificar es como “apretar tornillos a ojo”.

Errores típicos

Los fallos que arruinan la calibración (y cómo detectarlos)

Entorno

Calibrar con luz cambiante

Si calibras con sol y trabajas de noche (o al revés), el brillo objetivo no encaja y todo se siente “raro”.

Monitor

Brillo automático / “mejoras” activas

Si el monitor cambia su comportamiento, el perfil deja de representar lo que ocurre.

Objetivos

Brillo demasiado alto

El clásico: la imagen parece perfecta pero al imprimir o comparar, los tonos se caen.

Técnico

Perfil no aplicado

Calibras, guardas… y el sistema sigue con el perfil antiguo. Resultado: “no ha cambiado nada”.

Checklist final

Checklist de “calibración correcta”

  • El monitor estaba caliente y estable20–30 min antes.
  • Iluminación estable y realistaComo trabajas normalmente.
  • Objetivos coherentesD65, gamma 2.2, brillo acorde al entorno.
  • Perfil creado y aplicado al monitor correctoNo a “todos”, sino a ese monitor.
  • Verificación realizadaSi el software lo permite, siempre.

Siguiente paso

Si aún no tienes colorímetro: compra sin equivocarte

Si estás en fase de compra, no mires listas infinitas: ve a recomendaciones orientadas a uso.