La base
Un colorímetro mide luz, no “color”
El color es una interpretación. Lo que el instrumento puede medir es la luz que llega a su sensor.
Esa luz puede venir de una pantalla (emitida), rebotar en una superficie (reflejada) o atravesar un líquido (transmitida).
Si recuerdas una sola frase: “mismo método + mismas condiciones = medición comparable”.
Piezas
Qué hay dentro (sin entrar en ingeniería)
Un colorímetro típico tiene:
- Óptica: guía la luz hacia el sensor.
- Filtros o selección espectral: separa o “pesa” partes de la luz (colores) para poder cuantificar.
- Sensor: convierte luz en señal eléctrica.
- Electrónica y software: transforma la señal en valores útiles y los presenta (o calcula concentración).
La diferencia entre equipos suele estar en la calidad del sensor/óptica, la estabilidad y la calibración,
y en si el software te ayuda o te entorpece.
Dos mundos
Cómo cambia el funcionamiento según el tipo
Pantallas / superficies
Colorímetro de color
Mide luz emitida (pantalla) o reflejada (superficie) y devuelve valores de color para comparar y controlar.
Útil para calibración y control de calidad.
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Calibrar monitor
Agua / laboratorio
Colorímetro fotométrico
Mide luz transmitida a través de una cubeta (normalmente con reactivos) y traduce esa lectura a concentración.
Aquí manda el método y el procedimiento.
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Análisis de agua
Si estás comparando “fotómetro” y “colorímetro de pantalla”, estás comparando herramientas distintas.
Empieza por
tipos de colorímetros.
Proceso
Qué hace el equipo, paso a paso
- Captura la luz bajo unas condiciones concretas (emisión/reflexión/transmisión).
- Selecciona componentes de esa luz (filtros/óptica) para poder cuantificar.
- Convierte luz a señal (sensor) y la estabiliza (electrónica).
- Aplica calibración para que la lectura sea comparable con el tiempo.
- Devuelve un resultado útil: valores de color (control) o concentración (fotometría).
En resumen: el equipo no “opina”. Solo cuantifica.
La calidad de esa cuantificación depende de estabilidad, calibración y método.
Condiciones
Qué hace que una medición sea fiable (y comparable)
La medición es útil cuando puedes comparar un “hoy” con un “ayer” o un lote con otro.
Para eso, estas condiciones importan más de lo que parece:
- Geometría / posición: medir siempre igual (ángulo, distancia, orientación).
- Luz ambiente (en superficies): si cambia, cambia la lectura.
- Superficie: textura y brillo afectan (no es lo mismo mate que brillante).
- Temperatura / tiempo (en fotometría): la reacción depende del procedimiento.
- Limpieza (cubetas/sensores): polvo, huellas y rayas falsean.
Regla de oro: si dos personas no pueden medir igual sin “magia”, tu proceso necesita simplificarse.
Por qué falla
Los 7 motivos más comunes de lecturas “raras”
- No estás midiendo lo correcto (tipo equivocado: color vs fotométrico).
- Condiciones diferentes (luz, posición, orientación, distancia).
- Superficie con brillo/texture que cambia mucho entre muestras.
- Instrumento sin verificación (necesita calibración o chequeo).
- Cubetas sucias/dañadas (fotometría) o sensor sucio (pantallas/superficies).
- Reactivos y tiempos mal (fotometría).
- Software mal usado (ajustes, perfiles, objetivos equivocados).
Si tu caso es monitor, suele resolverse con una guía buena y un equipo compatible:
calibrar monitor.
Siguiente paso
Ahora elige tu ruta (según tu objetivo)