Control de calidad industrial con colorímetro: medir para decidir (y dejar de discutir)

En planta, el color suele fallar por dos motivos: no hay un método o no hay un estándar. Un colorímetro solo funciona cuando lo conviertes en proceso.

Por qué se usa

Qué resuelve un colorímetro en industria

Un colorímetro convierte una discusión subjetiva (“lo veo más oscuro”) en una decisión operativa (“está fuera de tolerancia”). Esto reduce reprocesos, rechazos y, sobre todo, tiempo perdido.

  • Aceptación por tolerancia: definir un rango y decidir “OK / NO OK”.
  • Consistencia entre turnos: todos miden igual, no “cada uno a su ojo”.
  • Trazabilidad: registrar fecha/lote/operario/resultado.
  • Gestión de proveedores: evidencias para reclamar o ajustar especificaciones.
Si aún no tienes claro qué tipo necesitas, empieza por: tipos de colorímetros. Para superficies industriales, normalmente hablamos de colorímetro de color.

Método

Sin método no hay medición: define estas 6 cosas

La calidad de tu control de color no depende solo del aparato. Depende de que el método sea repetible. Estas son las 6 piezas mínimas de un método serio:

Elemento Qué defines Ejemplo práctico
Referencia Contra qué comparas Un estándar master aprobado o muestra “golden sample”.
Punto de medida Dónde se mide Siempre en la misma zona del producto, evitando bordes/defectos.
Nº de lecturas Cuántas medidas por pieza/lote 3 lecturas por unidad y media (o 5 si hay variabilidad).
Condición de muestra Estado del material Seco, limpio, sin polvo, sin brillo húmedo, misma temperatura.
Iluminación / geometría Condiciones de lectura Evitar luz ambiente variable; medir siempre con la misma presión/ángulo.
Registro Qué guardas Lote, fecha, operario, referencia, resultado, OK/NO OK, notas.

Si hoy no tienes nada de esto, empieza simple: referencia aprobada + 3 lecturas + registro. Mejor un método básico que se cumpla, que uno perfecto que nadie usa.

Tolerancias

Cómo definir tolerancias sin inventártelas

La tolerancia es el acuerdo entre lo que quieres y lo que el proceso puede dar de forma estable. Definirla demasiado estrecha te genera rechazo constante; demasiado amplia te deja pasar producto “flojo”.

  1. Parte de una referencia aprobada (no de una foto ni de un “parecido”).
  2. Mide variabilidad real en producción (muestras del proceso en condiciones normales).
  3. Define el umbral como un margen que tu proceso pueda cumplir sin “milagros”.
  4. Revisa en 2–4 semanas con datos de rechazos/aceptaciones.
Consejo directo: si la tolerancia vive en la cabeza del responsable, no existe. Escríbela, publícala en planta y úsala en cada turno.

Implantación

Cómo implantarlo en planta (sin fricción)

La implantación falla cuando es “muy técnica” o “muy ambigua”. Hazlo como si fuese un procedimiento de seguridad: corto, visual y obligatorio.

Paso 1

Define el procedimiento en 1 página

Dónde medir, cuántas lecturas, cómo registrar, qué hacer si sale fuera. Un A4 visible en el puesto.

Paso 2

Entrena 15 minutos

No hace falta “curso”. Hace falta que todos hagan lo mismo. Una demo y un par de medidas reales.

Paso 3

Registro mínimo y útil

Si registrar es pesado, no se hará. Empieza con: lote + resultado + OK/NO OK. Ya escalarás.

Si quieres, puedes registrar en papel al principio, pero el salto natural es un registro digital (hoja simple). Lo importante no es el formato: es que el dato exista.

Errores típicos

Lo que más rompe el control de color (y cómo evitarlo)

  • Medir diferentes zonas de la pieza en cada turno.
  • Material sucio/húmedo en unas mediciones y limpio/seco en otras.
  • Sin referencia clara: “compara con lo de ayer” no es un estándar.
  • Sin verificación del equipo: un equipo desajustado crea datos falsos.
  • Sin criterio de acción: medir y no saber qué hacer cuando sale fuera.
Si estás en la fase “no sé si necesito espectrofotómetro”, lee esto antes: colorímetro vs espectrofotómetro.

Siguiente paso

Qué leer ahora para elegir equipo y montar el sistema